Policía
Category: Vida Social

Vi al gerente que se levantó rápidamente de su mesa y se acercó donde estaba el deambulante...

homeless

Hace unos días, y mientras comía en un restaurante de comida rápida, quién sabe dónde, observaba una joven bien parecida y de algunos 25 años de edad. Ella ayudaba a su hija a limpiarse sus manos con lo que parecía ser un jabón antibacterial mientras esperaba que la abuela de la pequeña trajese la comida encargada a la mesa.

Mientras yo comía, por la puerta junto a la mesa de las tres generaciones de féminas, entró un deambulante que su aspecto era de no haber comido en varios días, vestía ropa sucia y aparentaba alrededor de 55 años de edad. Al éste entrar lo primero que dijo fue "buen provecho", se dobló a recoger un papel en el suelo que probablemente la niña de aquella joven bien parecida había dejado caer. Limpió la mesa de al lado, recogió un vaso en otra mesa y los depositó en el zafacón. En todo momento que este señor hacía un despliegue de limpieza y decoro, las tres generaciones de féminas se tapaban la nariz con su mano como si el olor que salía de aquel caballero fuese tan tóxico y razón para utilizar una máscara a prueba de gas.

El caballero pasó por mi lado, me dijo "buen provecho", y fue al baño. Realmente yo no sentí ningún mal olor que fuese razón para activar una unidad de materiales peligrosos y tener que recurrir al uso de equipo respiratorio con trajes a prueba de químicos. Seguido de esto, se acerca a mí y me pide que le ayude con algo para comprar una cajita de pollo para comer, a lo que yo no tuve reparo, siempre que sea para comida, y muy curiosamente le miré los brazos, manía de nosotros los paramédicos para ver si la persona pudiese ser usuario de drogas ilícitas. Observé que no tenía marcas y que sólo tenía un olor a alcohol. Metí la mano en mi bolsillo y saqué dos dólares, los cuales le di. Me dio las gracias, se alegró, y se acercó a la familia firulística e imagino que les hizo la misma pregunta.

BA ParrocoopLo próximo que vi fue a la señora abuela levantarse de su mesa e ir donde el gerente del restaurante de comida rápida, el cual estaba almorzando varias mesas después de nosotros. Aunque no escuché la conversación, imaginé que le dijo lo siguiente por su lenguaje no verbal: -"Me hace el favor y saca a ese apestoso de aquí que estamos comiendo y es muy desagradable la peste que tiene; y además estoy con mi hija y mi nietas y es de muy mal agrado que yo esté pagando para comer y entre este deambulante. Sácalo o nos vamos y no volvemos más." Exageré, pero creo que eso es lo más razonable que le pudo haber dicho por la expresión del gerente.

Vi al gerente que se levantó rápidamente de su mesa y se acercó donde estaba el deambulante, y le dijo: -"¡No puedes estar aquí! La gente está comiendo y no puedes estar aquí." El demabulante le dijo que tenía dos dólares, que por favor le vendiese una cajita de pollo, a lo que el gerente le dijo que no, y lo botó del lugar. Me molesté más, me paré de mi mesa y fui afuera donde se encontraba el deambulante. Le dije que me diera el dinero que yo le compraba la cajita de pollo; y él me respondió: -"No, gracias, mejor voy al otro sitio donde puedo comprar un 'hamburger' y un refresco de a dólar." Esto provocó que se me formara un taco en la garganta. Así el deambulante continuó su marcha.

Te digo la verdad, en ese momento, vi la cara de Jesús. Tenía un coraje tan inmenso que pude reaccionar al instante pero debí haberle invitado a entrar, pagar su comida y que se sentara en mi mesa. Debí haber ido donde el gerente y decirle que ese señor era mi invitado, que se sentaría conmigo y así comería junto a mí. Lamentablemente no lo hice a tiempo, pero me enseñó que para la próxima vez que ocurra lo mismo, invitaré al deambulante que se siente conmigo aunque huela mal o por su apariencia, porque en algún lado de la Biblia, que la mayoría de la gente dice creer en, dice: "Dale de beber al sediento y de comer al hambriento."

Y ahora…que tú crees…¿quién apesta más? Bueno, ya contada esta historia que vivió un gran amigo, pregúntate: "¿Cuántas veces has visto lo mismo y qué has hecho? ¿Seremos amables con nuestros semejantes? Si nos quedásemos en la calle, que hoy día nadie está exento, ¿cómo quisiéramos ser tratado?"

Hummmmm, no sabemos porque no lo hemos vivido.