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Category: Vida Social

(Ensayo distorsionado de la economía)
Por Juan Negrón Ocasio

bancarrota 

Ya nadie sabe que el grave problema de la economía comenzó hace más de 500 años. No creo que nadie se acuerda. ¡La falta de memoria es un problema colectivo! Si hubiera alguien que se atreviera, sin embargo, hacer memoria y pudiera recordarle a todos exactamente qué fue lo que sucedió desde el 1492 al 2015. Ya que, tengo que admitir, hace muchos años que no brego con estas situaciones arcaicas de la metafísica económica. Lo mejor que puedo hacer es un intento de inventar un recuento ficticio de cómo fue que Pirolo Días Flores llegó a la pelambrera para poder desenredar todo este embrujo de la economía de mi pobre país. Pobre es un decir porque pocos conocen su verdadera riqueza.

Lo voy a explicar del mejor proceder para que todos puedan entenderlo aunque se les salgan algunas carcajadas. Esto fue lo que sucedió. Así lo contaron y así lo cuento yo. La situación monetaria estaba mal. Y a Pirolo le dio con comenzar un negocio de “Cómo se masca Chicle…sin pensar”. Al comienzo de su confabulación, sentado en un banco de la plaza frente a la alcaldía del pueblo entre el Río Achiote y el Jacaguax, los bostezos llegaban a Japón. Allá los nipones creían que los huracanes eran cosas del mundo de América, pero los feroces vientos de aquellos bostezos seguían la circunferencia del ecuador, rigiéndose desde el Caribe hasta el Pacífico. La situación fue que nadie podía creer que ese jibarito estableciera el orden exacto de cómo masticar chicle sin tener que pensar.

Llegó su primer cliente quien resultó ser una joven de apenas 23 años con dos dientes delanteros en la parte superior y dos, con un enorme espacio, en la parte inferior de la boca. Creo que tenía cuatro muelas: una en cada lugar donde por ley de Dios uno debe tener muchas más.

Después de llenar un fracatán de papeles con información personal, con unas letras casi ilegibles, la acostó en una camilla por tres horas, luego comenzó Pirolo a explicarle detalladamente a la mellá cómo debía masticar chicle sin tener que pensar. Ella viró la cara como una gallina y lo miró con ojos de múcaro con una mueca esferoidal de la boca mostrando la carne que supuestamente protege la dentadura. O sea, la encía. Intentó decir algo, pero se mordió la lengua con uno de los colmillos de arriba, se abstuvo y enmudeció.
Pirolo explicó:

Licencias-La-Vega- Cuando Cristóbal Colón llegó a estas tierras creyó que había llegado a la China donde habitaba Kan El Grande. Él creía que Kan tenía mucho oro. Pero los Taínos le explicaron más de un millón de veces que el rey más cercano a esa descripción era Cubanakán, y que no era un rey sino un cacique; pero si quería hablar con él, estaba a doce soles de ese lugar; y que aquí en Borikén lo único que ellos tenían eran guayabas, maíz, yuca, ají, manatí, casabe, langostas, tortugas y peces y muchas mujeres bellas, y si quería ellos podían traerles esas cosas, pero eso de oro no. También le dijeron a Colón que la mayor riqueza era que vivían en armonía y compartían todo, eran pacíficos e idolatraban a Yukiyú, pero que respetaban a Jurakán.

- Y esto de mascar chicle sin pensar qué tiene qué ver con Colón y Taínos- preguntó Marcela con curiosidad.

- Mucho. El problema es que se recuerda a Colón y el barbarismo que trajo como algo bueno, mas no a los Taínos. Cuántas veces tú masticas chicle y piensas a la misma vez. Nunca. ¿Por qué? Nadie sabe, y no saber significa falta de entendimiento.

- Jum!

- ¡Ahí está el gran secreto! Los Taínos tenían un sistema de vida puro: vivían en sus yucayeques, en el batey se celebraban los rituales con danzas y cantos ceremoniales. Los areytos duraban hasta dos horas; formaban actividades sociales y religiosas, y creían en distintos dioses. Cuando Cristóbal llegó le advirtió a los Taínos: “…estas tierras ahora pertenecen a la Reina Isabel I de Castilla y a su esposo Rey Fernando de Aragón, y tíenen que rendirse al cristianismo, y de no hacerlo serán llevados al infierno”. Sentaron a Colón en un dúho, le dieron cohíba, después le llenaron el buche de pescado frito con casabe, una vasija de frutas y le sirvieron té con agua de manantial. Lo trataron como a un Dios.

- Bueno abre la boca.

- AAAHH.

- Sabes que te faltan un montón de dientes, ¿verdad?

Marcela miró de reojo con un poco de molestia. Pero se mantuvo quieta mientras Pirolo le daba otras explicaciones distorsionadas de lo que vendía. Ella se limitó a escuchar.

- Toda la historia que sabemos ha sido un fracaso. Nadie la entiende ni sabe nada de nada. Los Taínos no eran indios y Colón nunca llegó a la India, murió creyendo que había llegado a China. Recibió mucho dinero por todo el desastre que les trajo a los pobres nativos y después, creo que, hasta lo encarcelaron. Quizá por el reguero de enfermedades que transportó. No sé por qué. Los Taínos desaparecieron como han desaparecido muchos billetes del país. ¿A quién tú crees que culparon por la desaparición?

- ¡A Colón!

- No, me refiero a la desaparición de los billetes.

- No sé- dijo media desilusionada.

- Pues en este país nadie sabe nada. Pero no hay quien pierda tampoco.

- Como no explican.

- Más claro no canta un gallo, mija. El problema es que no sabes español ni aprendes inglés. Cómo te lo puedo explicar- le dijo sin preguntar.

Ya Marcela se encontraba media gruñona y había un gentío mirando el chanchullo de Pirolo. Estaban ansiosos por saber y someterse al tratamiento, pero algunos ya desesperados por la espera se fueron indignados y protestando boca abajo bajito. (Como hace la mayoría en el banco, en el CRIM, Acueductos, etc.) No preguntaron, a secas se alejaron sin hacer ruido.

- Oye, cuándo me toca- se zafó uno que llevaba dos horas esperando.

- Ya mismo- dijo Pirolo sin hacerle mucho caso.

El tipo miró a la doña detrás de él y ella levantó los hombros indicándole que no entendía. Él cerró los ojos y se sobó la sien con la mano.

La curiosidad de la gente y lo que hacía Pirolo con Mariela era algo fenomenal nunca antes visto en el país. Había una fila de más de cincuenta gente inquieta. Ella se quedó dormida y parecía estar soñando con algo raro porque balbuceaba cosas indescriptibles. Pero él seguía en su jornada. Y era mejor que durmiera porque ella no entendía las tergiversaciones que él argüía. Durmió largo rato. Luego asustada abrió los ojos.

- ¿Ya?

- ¿Ya de qué?

- Si terminaste, nene. Tengo que irme y tú con tu santa calma llevas medio día ahí y todavía no sé lo de masticar sin pensar.

- Ya mismo. Como te iba contando. Luego llegaron los gringos y empezaron con la jodienda del inglés.

- Los ingleses llegaron aquí.

- No. Con la cuestión del idioma, mi’ ja.

- ¡Oh!

- Todavía hay gente que se afincan en que los americanos nos van a aceptar si hablamos bien el inglés y puede mejorar la economía por masticar, perdón no estoy hablando de ti, el idioma de ellos es traer más billetes porque así sabemos cómo pedir más y que nos entiendan. Hablar ingléh viene desde el tiempo de Peyo Mercé.

- Y ahora, qué coño tiene eso que ver con masticar chicle sin pensar- dijo bastante enfadada mostrando sólo los dos dientes de abajo.

- Easy baby, don’t panic. I will explain it.

- ¡Qué?

- Suave. Llevamos más de 110 años en este traqueteo del idioma. Esto va pa largo. En el 1930 nos dieron la PRERA y la PRRA, y el Plan Chardón siguió la vía de la industrialización; llegando al 1950 el lío del ELA, en el 1970 comenzaron con los cupones, inventaron lo del NAP (Nutritional Assistance Program) en los ‘80, y este nap está en el Guinness es el más largo en la historia del mundo (nap en inglés significa siesta); rompieron cuanto monte hay, y en vez de café, yuca, plátanos, quenepas, guineos, tomates, caña, mangó y gandules han sembrado cemento por donde quiera; y un supertubo para llevar agua seca desde Arecibo a San Juan que costó $305 millones, y una vía verde de Peñuelas a Salinas que sin prender una estufa se regalaron $59 millones, y se inventaron unos abanicos gigantes que no dan ni aire.

- Y sigue que es tarde, y que pasó con lo del chicle- disgustada aplaudió sus manos con los muslos.

- Bueno, se me ocurrió la fantástica idea después de haber estudiado a los políticos puertorriqueños por mucho tiempo en que puedo implantar este aparato electrónico en una muela donde no hay que pensar para mascar chicle. La economía de nuestro país tiene ese mismo concepto: para qué pensar cuando estás mascando chicle. Mascar chicle no requiere un análisis profundo de lo que estás haciendo con los dientes. Aquí se “malgasta” el billete y se invierte sin pensar también.

- Y, cuánto cuesta eso?

- Para ti, $599.00.

- Cuuuáááántoo!!

- No te vayas págame- le gritó Pirolo a Marcela cuando iba corriendo por frente de la iglesia más rápido que el maratonista Luis Miguel Ortiz.

La mujer salió corriendo a toda velocidad, como las compañías del país que son “tax exempt”, y dejó a Pirolo eslembao mirando todo el equipo que había comprado sin saber qué hacer. (En Guayanilla desde la carretera número 2 se ve también el desperdicio del hierro mohoso dejado atrás.) Los que estaban por allí se fueron y nunca más se le vio el pelo.

La brutocracia de Pirolo tomó riendas sueltas. Pirolo sin pensar gastó más de $1,500.00 en un laptop que no sabía usar, formó un sistema de tax que no estaba instalado a un “network”, compró tres cajas de 5,000 papeles que le costó $750.00, pero no tenía un “printer”, tenía cinco asistentes que sentados sólo lo miraban y les pagaba $15 por hora, su sistema no estaba conectado a un “phone-swipe” para que sus cobros llegaran a la cuenta bancaria y así tener una contabilidad de los “expenditures”, “investments” y de las ganancias. La camilla le salió en $850.00 porque la compró usá y tuvo que pagar $75.00 por la arreglá. Cuando llegó el contralor y lo investigaron con el IRS Federal se le habían perdido todos los recibos, cuentas y permisos de uso.

Gastó $3,500.00 en un abogado que le escribió una carta que decía:

“Estimado Magistrado del Departamento de Haciendas del Estado Libre Asociado del Puelto Rico:

Por este medio le indico que Pirolo no tiene chavoh. Estáh pelao.

Atentuosamente,

Lcdo. Jacinto Cara e Buey”

Hizo muchos intentos en recuperarse y poder cumplir con su responsabilidad civil. No logró mucho aquí, así que, recurrió a la Casa Blanca. Por lo tanto, le escribió la siguiente carta al Honorable Presidente de Los Estados Unidos Barack Obama.

Estimeitet Omaba:

Plis asep dis leter ai am raiting to yú as a flavor.

Yu nou dat mi situeichun is nou gud. Ay! Am in baca rota desde mucho taim. Y ai! got no moni. Ass i que plis, jelp mi conplai wif dis situeichun. Mi broder, I will repei yu bak wen you kom aguen to it sangüiches cubanos in la perla.

Truli yuars,
Piroulou Day Flowers

Después de seis meses de tantos intentos Pirolo sometió a la Ley de Quiebras. Se la aprobaron y dentro de su pelambrera se compró una tienda para vender abrigos de invierno de 12:00pm – 5:00 pm en el mismo centro del pueblo de Coamo.