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La residente agradeció a los empleados de Acueductos y a los vecinos que limpian el tramo de carretera cuando ocurre un deslizamiento, pero siempre existe el temor de una desgracia.

El Penon portada

VILLALBA, Puerto Rico - La comunidad de Apeaderos, en Villalba, está dividida por El Peñón. El Peñón es un tramo de la carretera 562 en este barrio donde ocurren deslizamientos de piedras constantemente, situación que ha empeorado luego del paso del huracán María por Villalba. El problema es tal que, actualmente, una cantidad enorme de piedras está cubriendo parte de la carretera, provocando el temor de las personas de que haya una desgracia.

Tal es el caso de la señora Minerva Morales Cordero, quien reside en el barrio Apeaderos, y vive con su nieta, una joven universitaria, varias casas luego de El Peñón, por lo que tienen que pasar por este tramo para llegar a su hogar. Cuenta que alrededor de dos semanas atrás, su nieta estuvo cerca de una hora al otro lado de El Peñón en su carro, sin poder llegar hasta su casa, porque había caído una piedra grande y había quedado en el medio de la carretera.

"Hoy mismo yo tengo que salir. Estoy esperando que caiga la primera gota (de lluvia). Ayer tuve que salir. Tan pronto empezó a llover en el pueblo, yo arranqué, porque o lluvia...o viento...o sol...", comenta Minerva sobre la situación que claramente le preocupa cuando tiene que pasar por el lugar.

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Agradeció que, al menos, los empleados de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados que trabajan en el sector, ayudan a mover las piedras que caen en la carretera por la que transitan para llegar hasta la planta de filtración. Ellos, y los vecinos, son los que mantienen el tramo libre para los autos de manera que los residentes puedan moverse, no sin el temor de que ocurra uno de tantos deslizamientos.

El tramo de la carretera está también hundido hacia un lado donde hay una quebrada. "Esto no es nada nuevo", señala la residente sobre la situación, al tiempo que afirma que ha empeorado. "Para (el huracán) Hugo (1989), tuvimos derrumbes. Aquí llegaron a traer comida en helicópteros, porque eso se deslizó."

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Enfatizó en que viven en una constante preocupación por el temor a que un deslizamiento provoque una desgracia. "Yo he escrito cartas, yo he escrito al periódico, he hecho veinte mil llamadas...", aseguró Minerva sobre las gestiones que ha realizado para que se atienda la peligrosa situación. "Alguien me tiene que escuchar."

Sobre el gobierno municipal, la vecina de Apeaderos aseguró que visitó la casa alcaldía y presentó la situación al alcalde. "A mí lo que me molesta es el silencio. ¿Por qué tanto silencio?" A esto añadió que, hace dos o tres semanas, el municipio llevó a cabo una encuesta para conocer qué residentes estaban dispuestos a mudarse de Apeaderos.

Finalmente, doña Minerva reconoció que la comida y otras ayudas no les han faltado luego del paso del huracán María, que en un principio los había dejado incomunicados.

Actualización: Con relación a la encuesta que hiciera el municipio para conocer si los residentes de Apeaderos estaban dispuestos a mudarse del lugar, el alcalde de Villalba, Luis Javier Hernández Ortiz, reaccionó de inmediato para señalar como falsa la información. "El municipio no ha hecho ninguna encuesta ni mucho menos contempla mudar a nadie de Apeaderos", escribió el alcalde a Villalba Online.